HISTORIA GEOLÓGICA DE LA PENINSULA IBERICA.

Se puede dividir en las siguientes etapas:

·        Plegamiento herciniano: se produjo a finales del Paleozoico, plegándose los materiales depositados en los profundos mares que cubrían gran parte de la futura Península y que constituirían el núcleo fundamental de la Meseta.

·        Erosión: tras el plegamiento herciniano se produjo un larga etapa de erosión que dejó arrasados los pliegues y dio lugar a las penillanuras.

·        Sedimentación del Secundario: en los mares que rodeaban el Macizo Hespérico se depositaron durante el Secundario y principios del Terciario grandes espesores de calizas, margas y areniscas.

Scientific American

Reconstrucción Palinpástica Jurásico-Cretácico

Anomalías magnéticas (34= 83/84 m.años; 33=75 m.a.; M0=118 m.a.)

Anomalías 6-13= “Sutura” entre placa ibérica y Eurasia, hace unos 20 m.a.

·        Plegamiento alpino: La Cordillera Alpina, donde se enmarca la historia geológica de Iberia desde finales del Paleozoico, es un gran cinturón orogénico que se extiende en sentido amplio desde Asia Menor hasta el Estrecho de Gibraltar, constituyendo Iberia su porción más occidental. En esta zona han interactuado muchas microplacas durante los últimos 200 millones de años. Durante la primera mitad del Terciario se plegaron los sedimentos depositados en los mares mesozoicos, que al chocar con el Macizo Hespérico originaron fracturas en el mismo y plegamientos en los sedimentarios; así se formaron la Cordillera Cantábrica, y el Sistema Ibérico. Los sedimentos acumulados en las fosas marinas dieron lugar a los Pirineos y a la Cordillera Bética, retirándose el mar hasta los límites actuales. También como consecuencia de la orogenia alpina, se hundieron los terrenos que hoy son las depresiones del Ebro y del Guadalquivir. En el interior de la Meseta las presiones originaron el abombamiento del zócalo, y después su fragmentación. Se formaron el Sistema Central , los Montes de Toledo y las dos depresiones, al norte y sur del Sistema central.

·        Erosión: los bloques elevados y las cordilleras alpinas fueron erosionadas y los materiales resultantes rellenaron las depresiones del Ebro y, del Guadalquivir y las interiores de la Meseta. Se puede afirmar que a finales del Mioceno estaba configurada la Península Ibérica.

Eduardo Hernández Pacheco – Las tres Iberias (Fragmento Mapa geológico Iberia. UNESCO)

Mapa de anomalías magnéticas de la Península Ibérica. Itto. Geográfico Nacional. (nT=nanoTeslas)

·        En el Mioceno superior-Plioceno inferior, se produce el máximo de levantamiento del Sistema Central, lo que reestructura los macizos kársticos de la zona. Durante el Plioceno tienen lugar los primeros procesos significativos de karstificación, de manera análoga a lo sucedido en otros lugares de la Península Ibérica y de las Islas Baleares. Las depresiones existentes entre las sierras se fueron colmatando durante el Pleistoceno por abundantes aluviones.

·        En el Plioceno superior, con un clima más húmedo que el actual, comienza a configurarse la red fluvial, formándose las primeras incisiones fluviokársticas y ampliándose las redes subterráneas de conductos freáticos. A lo largo del Pleistoceno inferior se produce un encajamiento de la red fluvial, lo que provoca un descenso en los niveles de base local del karst. Los conductos freáticos se reestructuran, con un encajamiento de sus galerías y el endokarst comienza a experimentar los primeros episodios importantes de relleno de sedimentos detríticos.

Unidades de relieve

Mapa físico de la Península Ibérica e Islas Baleares

·        A finales del Pleistoceno y comienzos del Holoceno se produjeron los últimos episodios de relleno detrítico, seguidos por una erosión parcial de los depósitos. Más tarde y marcando el paso de un clima continental más riguroso a otro más cálido y húmedo, de influencia mediterránea, se produjo la precipitación de las últimas coladas estalagmíticas sobre los depósitos detríticos.