Iberia cuna de la humanidad

 

(Investigaciones Jorge María Ribero-Meneses San José)

 

                                La lengua es un tesoro maravilloso                                Config. 1024x768

 

Nos visitaron desde: Alemania, Andorra, Arabia Saudí, Argentina, Armenia, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Bosnia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Rep. Checa, Chile, China, Colombia, Costa Rica, Croacia, Cuba, Rep. Dominicana, Emiratos Arabes Unidos, Ecuador, España, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Holanda, Honduras, Israel, Italia, Japón, Lituania, Luxemburgo, Malasia, Marruecos, México, Moldavia, Nicaragua, Noruega, Paragüay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumania, El Salvador, Seychelles, Sudáfrica, Suiza, Suecia, Turquía, Uruguay, USA, Venezuela

Noticias Artículos

2007   2003   1999

2006   2002   1998

2005   2001   1997

2004   2000   1996

Lectura libre: Inicio tomo 1 Diccionario Universal: Las FUENTES TAMÁRICAS –I-. Santander, Primer Patrimonio de la Humanidad

Lectura libre: Inicio El FRAUDE de la cuna “RIOJANA” del castellano

 

Euskera, patrimonio de la Humanidad

 

S.O.S. Atentado gobernantes del  Estado Español contra  Patrimonio Humanidad  

Turismo Rural,

ocio y actividades al aire libre

 

 

La primera diáspora,

BASKO-KÁNTABRA,

de la Humanidad.

 

 

El origen

 cantábrico del

 Homo Sapiens

 

Tomo IX

 

 

El verdadero origen

 de los Baskos:

 la primera Humanidad

.html  .pdf

Tomo VIII

 

 

El Mayor descubrimiento arqueológico de la historia

 

Tomo VII

 

 

 

La ATLÁNTIDA descubierta..., a la luz del testimonio de los historiadores antiguos

 

 

TARRAGONA,

 cuna del Mediterráneo

 

 

 

El origen ibérico

 de la Arquitectura

 

 

Catalanes y Castellanos. Un mismo   origen, un mismo nombre, un mismo pueblo.

 

 

El origen ibérico del Homo Sapiens

 

 

El fraude de la cuna “riojana” del castellano (incluye gráficos e ilustraciones)

 

Otros libros

 

Descubrimientos

cruciales

para la humanidad

La escritura nació en Cantabria

  Denuncia UNESCO, y Consejo de Europa

 

 

Enlaces de interés

 

El Secreto del Agua. 

Tomas Val.

¿Pueden dos pueblos y sus habitantes desaparecer no sólo de la memoria, sino también de mapas y archivos?

Editorial Alfaguara.

Arlandis. Peintre de la Lumière.(En francés)

 

Edit. Jean Ferrara (Autres Temps)

 

Nota sobre el pintor y, capítulo dedicado a Ribero-Meneses

2003:

No desfallezcan vuesas mercedes, el camino es largo y las fuerzas pocas,

en cuanto me reponga dando un buen tiento a este vino de chorra,

y un buen cacho de este pan moreno que en la alforja llevo,

volveré a poner manos a la obra y continuaré con el trasiego

de las investigaciones, qué digo, hazañas, de aqueste gran luchador

cuyos escritos honran esta página, donde me ufano de su labor.

 

¡Chapeau! Señor Alcalde (Diario Alerta - 20-04-2003)

Santander: el paseo marítimo más miserable de Europa, artículo publicado el pasado verano, en el que exponía mi parecer por la ridícula “parcela” reservada a los peatones y, eso que era un paseo marítimo...

Partí de Cantabria sintiéndome impotente para luchar contra tanta barbaridad como viene cometiéndose en mi queridísima Cantabria, decidí alejarme de ella y fijar mi residencia en Castilla... Entre tanto me considero un exiliado de Cantabria, víctima de su (salvo escasísimas excepciones) nefasta clase política, encabezada con toda coherencia por el grisáceo señor Martínez Sieso.

En mi carta a Gonzalo Piñeiro le aseguré que si se deshacía el disparate perpetrado en Puerto Chico, escribiría un nuevo artículo sobre el particular, rectificando el contenido del primero y desdiciéndome de todos los improperios que en aquella ocasión me vi obligado a dedicarle, confieso que bien a pesar mío... Bien, por fin alguien me proporciona la oportunidad de quitarme el sombrero y de decir: ¡chapeau! O, en el equivalente castellano de esta palabra francesa, heredada como casi todas del euskera: ¡olé!

Porque desde mi exilio segoviano, al pie de una hija de Peña Labra, he podido saber por mi mujer, de vacaciones en Santander, que ha sido íntegramente levantada la calzada que motivó mi tremenda invectiva contra el alcalde, pudiendo deducirse de ello que ese espacio –como era inexcusable y de ley- va a ser consagrado a los ciudadanos, prolongando así el extraordinario paseo con que el señor Piñeiro regalase a Santander pocos años ha y que todos podemos disfrutar hoy (yo desde la nostalgia...) en el antiguo Muelle de Albarado.

Que, por cierto, nada tiene que ver con ningún personaje de este nombre sino con el que fuera uno de los más antiguos e insignes nombres de la ciudad de Sant Anders o de Albaranazia, recordado aún –entre otros- en la denominación de dicho muelle y en la de la antigua aldea y hoy barrio de La Alberizia. Así como en el islote de Marnía..., por corrupción de Barnía y Albarnía (antiguo nombre de Escocia)... es el precedente de Albaria > Iberia... ¡Nada menos!...

Al señor Gonzalo Piñeiro, a quien por ser capaz de rectificar, expreso públicamente mis disculpas, mi admiración y mi simpatía.

 

Depurando responsabilidades (III) Yo acuso... (Diario Alerta - 13-04-2003)

No existe crimen que merezca un castigo mayor, que el de la honestidad y la independencia intelectual. Decir la verdad y proclamarla a los cuatro vientos, enmendando con razones a los poderosos y sin que quede fuera de ese espectro de crítica del rey abajo, ninguno, es el mejor camino para acabar convertido en un auténtico proscrito. Sé bien de lo que hablo porque llevo algo así como treinta años plantándoles cara a quienes nos gobiernan y diciéndoles, casi siempre, lo que nadie les había dicho jamás. Ocioso es decir cuánto he medrado debido a ello...

No estoy hablando de cantarle las cuarenta a uno u otro partido, sino a todos ellos en su conjunto, por cuanto todos comparten las mismas carencias en lo que yo considero absolutamente primordial para la buena marcha de una sociedad: que quienes tienen la osadía (y a menudo la arrogancia) de proponerse para gobernar a los demás, se hallen adornados de un altísimo nivel intelectual...

Al referirme a los problemas verdaderamente graves que afectan al país estoy pensando en la forma de afrontar con inteligencia el contencioso basko.  O en la demencia de nuestro sistema educativo, edificado sobre unos pilares –el cuerpo profesoral- integrado en un 70% como mínimo por individuos sin vocación alguna y cuya única mira es la de trabajar lo menos posible, ganando, naturalmente, lo más posible... Pienso también en el dislate que supone mantener absolutamente ociosos a todos nuestros estudiantes durante un período no inferior a cinco de los doce meses del año. Y ello sin ofrecerles ninguna alternativa atractiva y sólida que les ocupe, entretenga y estimule, impidiendo que acaben consumiento su tiempo y sus vidas delante de un televisor, de un vaso de alcohol, de un porro, de una pista de baile... o de la pantalla de un ordenador. Y no para estudiar o para formarse a través de él, sino para perder lastimosamente el tiempo holgazaneando en la red...

O la dilapidación de los recursos del Estado y entre todos esos miles de millones, ni una sola peseta para financiar programas que buceen en las profundidades de nuestro brillantísimo y único pasado histórico, mostrándoselo a todos los Españoles de una forma amena y atractiva que por una parte contribuiría a elevar el nivel cultural y, por otra, a cultivar nuestra conciencia de pertenecer a una nación privilegiada a la que le cupo el incomparable honor de poblar, colonizar y civilizar a todos los pueblos de la Tierra.

¡Cuántos miles de películas y documentales podrían producirse reconstruyendo la fascinante saga de nuestro pasado histórico, para educación de propios y para asombro de extraños! Y en lugar de eso ¡nada!. Ni siquiera un sencillo reportaje como el que en vano vengo demandando de la televisión estatal, para que se haga eco de las tesis de los investigadores europeos y americanos que al fin han empezado a admitir lo que desde hace mucho tiempo constituía una evidencia irrefragable: que la Humanidad racional se gestó a orillas del Cantábrico y que Europa, Asia... ¡y hasta la propia América! se gestaron en el Norte de España. Lo que constituye, dicho en pocas palabras, la noticias más importante que se ha producido en nuestro páis desde que existe como tal, con ventaja incluso sobre el propio redescubrimiento de América...

Justamente, la única vía que puede conducir a la pacificación de Euskadi es aquella que pasa por el reconocimiento de todos sus méritos y glorias históricas, compartidas todas ellas con las regiones vecinas de Cantabria, Asturias, Castilla y León y Nabarra. Ofenden a la inteligencia quienes creen que la manera de resolver un problema es silenciándolo...

 

La guerra del castellano (X) La clave está en la Toponimia (Diario Alerta - 06-04-2003)

¿En qué lengua hablaban los Castellanos de la Alta Edad Media –por lo menos desde comienzos del siglo VII en que existen documentos que permiten acreditarlo-, cuando se nos dice, en el contexto de escrituras casi íntegramente redactadas en latín, que sus nombres geográficos eran, todos ellos, neta y rematadamente castellanos?... conclusión, el romance, existía ya desde hacía numerosos siglos.

Cualquiera que haya afrontado en profundidad el estudio de los nombres geográficos, sabe bien hasta qué punto se muestran reacios, resistentes y reticentes a los cambios y mudanzas. Nada hay más difícil que consagrar un nuevo topónimo... y, conseguir que se olviden del nombre con el que tradicionalmente se ha conocido a ese lugar... por ejemplo, el nombre de la población segoviana de La Granja, mudado oficial, artificialmente y por real decreto en San Ildefonso...

Ante cualquier nombre geográfico deberíamos mostrar el mismo respeto que ante cualquier otra reliquia de nuestro más remoto pasado. Porque, en efecto, la mayoría de ellos tienen una antigüedad escalofriante, con independencia de las corrupciones y mudanzas que puedan haber sufrido. Otro ejemplo de lo cual nos lo ofrece la propia denominación de esta comunidad: Cantabria. Nombre que ha llegado hasta nosotros sensiblemente degradado y deformado, pero que permanece fidelísimo a la primitiva denominación de la que fuera la región más importante y extensa del Norte de España. Por espacio de bastantes siglos, el nombre de Cantabria se vio prácticamente engullido por el olvido y, sin embargo, a la postre, ha vuelto nuevamente por sus fueros. Como sucederá con el nombre de La Montaña que hoy por razones políticas, ha caído en desgracia y que resucitará con fuerza algún día...

El hecho de que en las escrituras altomedievales nos encontremos con toponimia netamente romance ya en siglos tan tempranos como la sexta, séptima, octava, novena y décima centurias, supone la confirmación definitiva y concluyente de que por lo menos desde varios siglos más atrás, la población de la España septentrional tenía al romance como único vehículo de expresión. Por supuesto, en todas y cada una de sus variantes dialectales, germen de lo que más tarde acabarían siendo lenguas propiamente dichas, más o menos diferenciadas (catalán, castellano, gallego, bable, montañés, fabla...)...

Si los nombres con los que se designaba a los lugares eran romances, ello es indicio inequívoco de que la lengua común de la población del Norte de España hablaba en romance... las escrituras eran documentos jurídicos y su misión fundamental era la de dar fe de los acuerdos correspondientes. Traducir los topónimos al latín equivalía, lisa y llanamente, a dejar sin valor alguno aquellos documentos. Porque ¿quíen iba a reconocer los límites de una propiedad rústica o urbana que se había adquirido, vendido o donado si sus nombres, al ser traducidos, habían dejado de ser representativos y definitorios?...

 

 

La guerra del castellano (IX) Más claro..., el agua (Diario Alerta - 30-03-2003)

Sería de idiotas pretender que los monjes de todos los monasterios del Norte de España se pusieron de acuerdo en adulterar todos los documentos que pasaban por sus manos, cambiando su texto latino originario por otro castellano o castellanizado, solamente en una parte muy concreta de esas copias que, además, acostumbra a ser siempre la misma.

Si todos escriben en castellano un párrafo muy específico de esos documentos, no es porque se equivocaran o pervirtieran la pureza de los originales latinos, sino porque era costumbre inveterada, arrastrada seguramente desde el inicio mismo de la presencia de Roma en España, la de escribir en lengua castellana aquella parte de los documentos que nada tenía que ver con las cuestiones estrictamente eclesiásticas y que afectaba a asuntos tan cotidianos, ordinarios y pragmáticos como puedan serlo el hecho de que los monjes poseyeran un determinado número de colchones, hábitos, vacas o bueyes...

Esos inapreciables documentos altomedievales lo que demuestran es que las lenguas romances convivieron sin ningún tipo de conflictos con la lengua latina, justamente porque sus ámbitos de uso e influencia eran completamente distintos: aquéllas reservadas para el lenguaje común, para la comunicación entre las gentes, y ésta circunscrita a los actos eclesiásticos, jurídicos, legislativos o literarios de los que siempre se mantuvo (o fue mantenido) distante el pueblo... se quedaban “a dos velas”...

La situación más surrealista que seguramente se haya dado en la historia de la Humanidad: Por espacio de alrededor de veinte siglos, los templos religiosos cristianos se han visto repletos de fieles que asistían a los actos del culto sin entender una palabra de lo que escuchaban y, lo que aún resulta más ridículo, sin entender una palabra de lo que repetían, insisto, como verdaderos papagayos...

Las adulteraciones en los documentos, en los casos en que se producían, obedecían a cuestiones de intereses, de prestigio, de dominio e influencia, de poder... Pero por lo mismo que nadie perdería miserablemente el tiempo en nuestros días, reproduciendo escrituras para salpicarlas de errores o para sustituir sus términos correctos por otros que lo fueran menos, es impensable que ningún monje del medievo incurriera en tamaña estupidez...

 

La guerra del castellano (VIII) Filólogos de pacotilla (Diario Alerta - 23-03-2003)

Los filólogos riojanos que han engendrado la aberración científica de la génesis emilianense de la lengua castellana, gustan de escudarse en el pretexto de que muchos de los documentos en los que aparecen palabras en castellano y que aventajan en varios siglos a las Glosas Emilianenses, han llegado hasta nosotros no en los textos originales sino en copias que de éstos se hicieron en años o siglos posteriores... (muchos sí han llegado hasta nosotros en su forma original... e incluso hay copias que son hasta dos siglos más antiguas que esos tan traídos y llevados ejercicios de traducción de latín de unos monjes de San Millán de la Cogolla, a los que se ha bautizado con el ridículo nombre de Glosas Emilianenses).

Quienes pretenden que la aparición de términos castellanos en los documentos de los siglos VII al XI se debe a que se trata de copias de documentos originales perdidos que fueron transcritos más tarde con el lenguaje que entonces se utilizaba, el castellano o romance, ofenden con semejante argumento al sentido común y a la inteligencia y no hacen sino poner aún más en evidencia la magnitud del fraude científico que han consumado...

El denominador común de la inmensa mayoría de los documentos de los siglos VII al XI de los que hasta la fecha he tenido conocimiento, es el de aparecer redactados casi íntegramente en latín. Y es que –cual si de una norma establecida se tratara- todos ellos concuerdan en un punto fundamental que es, precisamente, el que los acredita como auténticos: una parte de esos documentos –aquella en la que se enumeran los bienes respectivos de cada monasterio o bien se describen sus términos- aparece sistemáticamente escrita con voces castellanas unidas entre sí a través de partículas latinas. Verbigracia per semdero antiguo usque ad cobas de Sancio mercatero et usque ad calzata mercatera; et de ipsa calzata usque ad molino antico ad illa serna de rio de Pero. ... hinc parte serra, bustare de Haeto rubio...

El copista escribe en latín con palabras castellanas. Léase, da forma latina a la lengua castellana en la que los autores de estos textos se expresaban. Y precisamente porque en esta parte de los documentos se ocupan de asuntos muy concretos y prácticos, que nada tenían que ver con el mundo del espíritu, los monjes prescinden del latín y recurren a la lengua común: el romance... Y es así como ya desde los primeros documentos monásticos que han llegado hasta nosotros, nos encontramos con todo un rico surtido de palabras romances que tienen como denominador común el de expresar conceptos absolutamente ordinarios y prosaicos...

 

Depurando responsabilidades (II) El señor presidente (Diario Alerta - 16-03-2003)

En el caso de Cantabria, la región más directamente afectada y beneficiada por mis descubrimientos históricos, el balance de la actuación de su clase política resulta extraordinariamente sencillo: sin excepción alguna, su comportamiento ha sido garrafal. Nadie se salva por desgracia, de esta generalización. Aunque que es verdad que el grado de responsabilidad de unos y de otros, no es el mismo...

En quien recae la mayor responsabilidad de que las cosas hayan sucedido como han sucedido: el Presidente de Cantabria, señor Martínez Sieso. Un señor al que me dirigía por escrito dos o tres días antes de someterme a una operación de corazón, rogándole se interesase por la conservación de mi obra en el supuesto de que yo no superase esa intervención quirúrgica, habiendo sido su humanitaria respuesta, el más despectivo de los silencios...

Por desgracia para él, superé aquella operación y también los durísimos años que la siguieron, privado prácticamente de todo lo más indispensable. Pero el señor Sieso volvío a pasar del asunto, convenientemente asesorado por toda esa horda de historiadores cretinos que posee y padece la comunidad de Cantabria y que fueron los responsables de que ya en el año 1984, cuando el entonces vicepresidente del Gobierno regional señor Ambrosio Calzada se mostró favorable a mis tesis históricas y dispuesto a patrocinarlas, se viera obligado a volverse atrás de su decisión ante la presión de todos los historiadores e intelectuales de Cantabria, unidos y confabulados contra mí y contra mi obra. Y digo contra mí y nó solo contra mi obra, porque no satisfechos con boicotear ésta, propalaron toda suerte de calumnias respecto a mí mismo... como que... mis tesis históricas suponían un ultraje para Cantabria y perjudicaban gravemente su imagen dentro y fuera de España...

El señor Martínez Sieso, Presidente de Cantabria, es y será siempre el principal responsable de que esta comunidad se haya visto privada de toda la enorme cantidad de beneficios –económicos, de imagen y de toda índole- que le habría procurado el hecho de proponerse como cuna de  Europa y de la cultura gestada por este continente y que en el decurso de milenios ha llegado a adquirir el carácter de universal... El señor Martínez Sieso, Presidente de Cantabria, es el mayor responsable de que toda la nombradía universal de la que hoy podría gozar esta provincia si se hubieran respaldado mis tesis y mis investigaciones, sea monopolizada por la comunidad vecina de Euskadi que, con una inteligencia que en Cantabria brilla por su ausencia, está sabiendo capitalizar en su beneficio las conclusiones de todas las investigaciones genéticas que postulan a su población como la más antigua del continente, amén de madre de todos los pueblos europeos... Ancianidad que –lo afirmo- comparten e incluso acrecientan aquellos residuos de población de Cantabria en los que perviven los genes de los Kántabros –mujeres y niños, casi exclusivamente- que lograron zafarse a la guerra de exterminio emprendida por el Imperio Romano contra este región...

 

La cuna cantábrica de Europa (III) El origen cantábrico del pueblo Judío (Diario Alerta - 09-03-2003)

Los Judíos y sus hermanos los Arabes son pueblos cuyas raíces deben rastrearse en el Norte de España... siete años después de mi descubrimiento y, edición de mis libros Iberia, cuna de la Humanidad y Cantabria, cuna de la Humanidad, llegó a mis manos una fotocopia, que me facilitó Luis Racionero, del libro de un investigador lituano que, mas de medio siglo antes que yo, había defendido la misma tesis... (mis propias tesis y reiteradas alusiones a él le han vuelto a poner de actualidad)

En el mes de Marzo del año 2001, Cristóbal Serra escribe en Palma de Mallorca el prólogo de la reedición del opúsculo Les origines ibériques du peuple juif, publicado en Francia en el primer tercio del siglo XX por el lituano Oscar Vladislav de Lubicz Milosz...

A continuación reproduzco la mayor parte del contenido de dicho prefacio, escrito por Cristóbal Serra bajo el epígrafe de El círculo de la verdad: A principios del siglo XX, gracias a unos hombres curiosos que no temieron ir al fondo de las cosas, se multiplicaron las preguntas desaconsejadas por la vieja dogmática. Y una de ellas fue el origen del pueblo judío. Hoy, poseedores del legado visionario del arqueológo y lingüista O.V.de L.Milosz, la existencia de una gran civilización prehistórica occidental es cosa generalmente admitida por la mayoría de los prehistoriadores. Lo que despierta más reticencias es el origen ibérico del pueblo judío...

Según mi juicio, Milosz dejó escrito este estudio luminosísimo que, por cierto, ha servido de faro a muchos investigadores que no se confiesan sus discípulos y que, sin embargo, lo son. Y aquí he de referirme a un libro capital de nuestra bibliografía: “Cantabria, cuna de la Humanidad”. Su autor, Jorge María Ribero, además de una ímproba tarea de hallazgos toponímicos en los que la toponimia se convierte en pitonisa, ha tenido la valentía de afirmar, una vez más, que el origen del pueblo judío está en la Península Ibérica. Con su libro monumental, da respaldo a la tesis de Milosz. De aquí que para Ribero, los hebreos sean los eberos; lo que le lleva a afirmar el origen común de ambas tradiciones: la hebrea y la eusquera. Dicho de otro modo, el pueblo judío es el que con mayor pureza ha conservado su idiosincrasia ibérica.

El vasco, vestigio venerable de la lengua ibérica, en frase de Pidal, es la antorcha que alumbra la gran civilización prehistórica occidental y que permite descubrir los orígenes del castellano... Cuando se produce la dominación romana, la inmensa mayoría de los poblados de Iberia, de las Galias y de la propia Italia siguieron expresándose como lo venían haciendo desde tiempos inmemoriales... Hay que decir, a todos los vientos, que la maternidad del latín sobre el castellano constituye todo un fraude. La verdad no es otra sino que el castellano constituye una lengua autóctona de la Península Ibérica, emparentada con las lenguas vasca y griega, ambas anteriores a la latina...

Sólo hacerle una corrección a Cristóbal Serra... mal puedo ser yo discípulo de Milosz, cuando como Luis Racionero y otros muchos pueden atestiguar, no supe de su existencia hasta el día 19 de Noviembre de 1991... fecha en que impartió Racionero una conferencia sobre el mito de los romanos que había sido organizada por mí...

Así es la vida, mientras mis tesis históricas eran tenidas por aberrantes, yo era un loco. Ahora que empieza a saberse que eran ciertas, dejaré de ser un loco y dirán que las he copiado. Sin embargo y aunque sé de una persona que lleva años perdiendo el tiempo en esta indagación, nadie encontrará jamás ningún libro o documento que, antes de que yo lo hiciese en 1984, defienda que la Humanidad nación en la Península Ibérica. Y no lo hallarán porque esto es algo jamás se había sabido...

 

La Noche de las Marzas o de ‘las baras’ (Diario Alerta - 02-03-2003)

Esta tradición es –con enorme diferencia- la más antigua e importante de la Humanidad... Permitanme ustedes que les sorprenda con algunas de las revelaciones que el estudio de la tradición marzera me ha hecho...

¿Por qué reciben las varas este nombre, tan obviamente emparentado con la radical euskérica bal-/bar- para designar a los vegetales? Pues por la misma razón por la que el nombre del mes de Marzo procede de Barza. Y antes de Baraza. Nombre vegetal por antonomasia, como corresponde al mes en el que la Naturaleza renace y vuelve por sus fuero, cubriéndose de berde (verde) los campos y los árboles. Hecho que ya se produce, en el Norte de España, en el decurso del mes de Febrero. Y por eso es Barandail el nombre euskérico del último mes del año, Hebrero = Febrero, reconocido como el primero en las épocas en las que la Civilización tenía su principal asiento en el litoral cantábrico hibérico.

¿Por qué el nombre de las baras (varas)? Pues lisa y llanamente porque constituían uno de los elementos claves del ritual barzero o marcero, al ser algo así como una versión reducida del barzandrón = marzandrón en torno al cual se desarrrollaba toda la ceremonia de salutación del nuevo año: el árbol profusamente adornado e iluminado que representaba el nacimiento de la vida en la Tierra en forma de tal, en esas fechas de comienzos de la Prima-Bera... en las que se produce la resurrección de la Naturaleza (¡atención al porqué de la Pascua de Resurrección!)... O sea, que quienes arremeten contra el Arbol de Navidad como algo espúreo y ajeno a las tradiciones ibéricas, son unos auténticos botarates...

El Arbol de Navidad representa al Arbol de la Vida que, supuestamente, había crecido en el centro mismo del Paraíso Terrenal y del que se habían desprendido todas las formas de vida, animal y vegetal, que desde entonces han poblado nuestro planeta... El neocristianismo (inventado en la propia España y no en Roma o en Palestina como yo sostuve en su día) se cargó el culto al árbol y lo reemplazó por el culto al Niño Divino. Que no es sino una versión humana del árbol al que siguen rindiendo culto –sin ser conscientes de ello- los pueblos anglosajones...

¿Cómo eran los belenes o pesebres que montaban nuestros antepasados hace mil, dos mil y hasta tres mil años, por supuesto no en el mes de Diciembre sino por estas fechas? Pues eran troncos huecos de árbol  o trozos de corcho dentro de los cuales introducían la figurita del Niño Dios, rodeados de algunos animales que venían a representar a todos los seres del mundo animal que, como los seres humanos, habíamos nacido del Arb0l de la Vida...

Por eso yo monto un Nacimiento en mi casa durante la moderna Navidad y apenas superada la fecha del 6 de Enero, retiro el pesebre y lo sustituyo por un arbolito que representa a ese Arbol de la Vida que constituye el eje fundamental -¡a ver si se enteran ustedes, marzeros de Cantabria!- de la celebración de la Noche de Marzas. Cantar las marzas sin tener un árbol al lado o un marzandrón humano que lo represente, viene a ser como irse de copas a una catedral...: ¡una gilipollez!.

Al fin y al cabo, la celebración de la Nochebuena no es ni más ni menos que una extrapolación, al mes de Diciembre, de la Noche de Marzas. Y de ahí el que en algunas poblaciones españolas se canten las Marzas..., en Nochebuena... o como las Marzas de Salmoral que se cantan en Nochevieja, siendo el 1 de Enero conocida en esta localidad lleunesa como el Día del Niño...

Si a esto le añaden el contenido de otras Marzas, también lleunesas, en las que se dice, textualmente, que Jesucristo trajo las Marzas a esta tierra, entonces ya está todo dicho y absolutamente claro. Y no me refiero sólo al origen de las Marzas..., sino al propio origen –hibérico y mitológico- del Cristianismo. Que ésta es la cuestión. Ahora entenderán ustedes por qué porta un báculo o cayado el Papa de Roma, recordando a la vara o callanda que nuestros ancestros portaban en la Noche de Marzas... o de Calendas y en las que, por razones que otro día les contaré, tuvieron su origen los calendarios...